Rima XLVII
Poema: Rima XLVII de Gustavo Adolfo Bécquer
Yo me he asomado a las profundas simas
de la tierra y del cielo,
y les he visto el fin o con los ojos
o con el pensamiento.
Mas ¡ay!, de un corazón llegué al abismo
y me incliné un momento,
y mi alma y mis ojos se turbaron:
¡Tan hondo era y tan negro!
Julio 13th, 2008 a las 5:06
Qué tormento.
Gracias.